Modalidades

El acogimiento familiar es una medida de protección solidaria con la infancia que consiste en la convivencia e inclusión, por una duración determinada, de un/a niño/a con una familia (una persona o núcleo familiar), cuando se encuentra en situación de desprotección porque deba de ser separado/a de su familia de origen (padres y madres biológicos/as o tutores legales).

El objetivo que se persigue es incluirlos/as en un ambiente estable, óptimo, cálido y seguro, con garantías de protección. El acogimiento familiar les ofrece la posibilidad de desarrollarse en un entorno familiar estable y de mantener la vinculación con su familia de origen, reduciendo el número de niños/as que residen en «Centros de Protección de Menores», puesto que se considera que un entorno familiar apto aporta mayores beneficios para un desarrollo integral.   

El acogimiento familiar es una experiencia enriquecedora tanto para la persona o familia acogedora como para el/la menor, en la que se recibe en todo momento formación y apoyo del equipo técnico.

En función de si existe parentesco o no, de hasta tercer grado de consanguinidad con el/la menor, existen dos tipos de acogimiento:  En familia extensa (sí existe algún grado de consanguinidad. Hablamos de abuelos/as, tíos/as, etc.) o en familia ajena (no existe ningún grado de consanguinidad). 

El acogimiento familiar de urgencia de es una medida de protección que se aplica a menores sobre los que hay que intervenir de forma inmediata, a fin de evitar su ingreso en «Centros de Protección de Menores». El tiempo de estancia en esta modalidad de acogimiento familiar es normalmente de hasta seis meses de duración, periodo en el que se valora otra medida de protección adecuada y estable. Es una medida dirigida fundamentalmente a menores de 0 a 7 años de edad.

El acogimiento familiar temporal es una medida de carácter transitorio, normalmente de hasta dos años de duración, salvo que el interés superior del/la menor aconseje una prórroga de la medida. Se promoverá cuando, existiendo una situación de crisis en la familia de origen del/la menor, se valore una posible reintegración familiar a medio plazo o el cambio a otra medida de protección. El acogimiento familiar temporal es una medida de protección dirigida a menores de cualquier edad.

El acogimiento familiar permanente se promoverá cuando exista poca o nula previsión, a medio o largo plazo, de reintegración familiar del/la menor con su familia de origen. Esta medida de protección, en la que se tiene en cuenta que las circunstancias específicas de su situación aconsejan su integración estable y duradera en otra familia, puede durar hasta la mayoría de edad del menor. El acogimiento familiar permanente es una medida dirigida a menores de cualquier edad. 

El acogimiento familiar de carácter especializado, que puede realizarse en la modalidad de acogimiento temporal o permanente, se aplica a menores con necesidades y/o circunstancias especiales. El acogimiento familiar de carácter especializado es una medida de protección a la infancia en la que resulta imprescindible que al menos una de las personas cuidadoras tenga formación específica, en el ámbito sanitario y/o social, y experiencia para desempeñar las funciones requeridas.